Chamy está hecha con las letras de su propio nombre:
la C es el rebozo, la H la blusa, la A la falda.
El personaje
¿Quién es Chamy?
Es la cocinera que enseña la técnica, no la que te vende la receta hecha.
Chamy no da consejos ni promete nada. Habla de aroma, textura, temperatura y tiempo —de eso que solo se aprende parándose frente a la olla muchas veces—. Su primera lección es la más simple y la que casi todos hacen mal:
«El chocolate no se echa al agua hirviendo. Se calienta el agua o la leche, se retira del fuego,
y ahí se deshace, moviendo despacio con el molinillo. Si hierve, se corta el aroma del cacao
y se pierde la espuma. Paciencia, que el cacao se deja querer.»
Detrás de ella hay una sociedad de producción rural de Villahermosa, Tabasco. El cacao viene de productores de la región: se selecciona, se tuesta y se muele aquí mismo. Nada viaja más de lo necesario.